Galgo Italiano

El pequeño lebrel italiano es el más pequeño de todos los galgos,
y uno de los perros de compañía más antiguos.

Aunque ocasionalmente fue empleado para la caza de pequeños animales,
su uso principal siempre fue el de perro de compañía.
También se lo utilizó (y se lo sigue empleando) en carreras de perros,
pero nunca tanto como a su pariente mayor, el greyhound.

Apariencia del pequeño lebrel italiano

El pequeño lebrel italiano es un perro de cuerpo "cuadrado",
es decir que la altura a la cruz es igual (o ligeramente inferior) a la longitud medida desde el hombro hasta la nalga.
Su morfología es muy parecida a la del greyhound y la del sloughi, pero en un perro de talla pequeña y de huesos finos.

Tal como lo describe el estándar FCI de la raza, el pequeño lebrel italiano es un "modelo de gracia y distinción".
Sin duda alguna, basta con ver a este pequeño perro aunque sea de reojo para apreciar la gracia
y distinción que pocas razas caninas presentan.

La cabeza del lebrel italiano es alargada y estrecha, y tiene un hocico estrecho de extremo puntiagudo.
Tanto la nariz como los labios deben ser de color oscuro, prefiriéndose los perros de nariz negra.
Los ojos grandes y expresivos de este galgo, deben ser de color oscuro.
Las orejas, de inserción muy alta, son pequeñas y se extienden hacia atrás plegadas sobre sí mismas.

El cuerpo "cuadrado" del lebrel italiano presenta una espalda recta y musculosa, seguida por un lomo arqueado.
El pecho es estrecho pero profundo, y alcanza la línea de los codos.
La cola es de inserción baja y es delgada en toda su extensión. Termina en una punta fina.

El pequeño lebrel italiano tiene pelo corto y fino. Puede ser negro, gris, gris pizarra y amarillo (isabelino).
No debe presentar combinación de colores, con la única excepción de manchas blancas en el antepecho y en los pies.

Temperamento y carácter del pequeño lebrel italiano

Los lebreles italianos son perros muy leales, afectuosos y dóciles.
Suelen ser reservados con los extraños, e incluso pueden llegar a ser muy tímidos,
por lo que es muy importante socializar a los perros desde que son cachorros.

No son perros particularmente ladradores, pero pueden dar la alarma cuando escuchan ruidos extraños o ven personas desconocidas.
Esto los convierte en buenos perros de guarda, aunque no son efectivos como perros de protección por su pequeño tamaño.

En relación al adiestramiento canino, los pequeños lebreles italianos no responden bien (si es que acaso responden) al adiestramiento tradicional.
Sin embargo, pueden ser entrenados hasta niveles elevados de confiabilidad si es que se usan métodos de adiestramiento en positivo.
Según criadores experimentados de esta raza, puede ser difícil educar a estos perros para no ensuciar la casa.

Suelen ser amistosos con los niños, pero no soportan los juegos bruscos.
Además, su estructura ósea es algo frágil por su pequeño tamaño,
así que estos galgos no son las mascotas ideales para familias con niños pequeños.

También se llevan bien con otros perros y, si han sido correctamente socializados, con otros animales.
Sin embargo, su instinto cazador es fuerte y pueden perseguir y atacar animales pequeños como conejos y hámsteres.

Peso y altura

La altura a la cruz, tanto de machos y hembras, puede ir desde 32 a 38 centímetros.
El peso no debe superar los cinco kilogramos, ya sea que se trate de machos o de hembras.

Salud y cuidados

El pequeño lebrel italiano es un perro más resistente de lo que parece.
Su esperanza de vida oscila entre los 12 y los 15 años, siendo el galgo más longevo.
Los problemas óseos son los principales problemas de salud que enfrentan estos perros.
Por su pequeño tamaño y huesos finos, los lebreles italianos son susceptibles a fracturas, fisuras y luxaciones,
especialmente cuando tienen menos de 18 meses. Es, por tanto, recomendable manejarlos con prudencia y sin rudeza.

Otras dolencias que pueden afectar a esta raza son: epilepsia, desórdenes autoinmunes,
atrofia progresiva de retina e hipersensibilidad a químicos y medicamentos.
Por su tamaño también son muy susceptibles al frío, así que se los debe proteger con ropa para perros cuando sea necesario.
Deben vivir dentro de la casa, no afuera.

Estos perros son aptos para vivir en departamento y pueden realizar mucho ejercicio dentro de la casa.
A pesar de esto, deben salir a pasear con frecuencia para socializar con otros perros y con personas.

El lebrel italiano es un perro que pierde muy poco pelo, por lo que es ideal para quienes gustan de la limpieza extrema y
para quienes son alérgicos a los perros. El pelaje de este es muy fácil de mantener y basta con un cepillado ocasional y,
también ocasionalmente, limpiar el pelo con un paño húmedo. Sólo se debe bañar a estos perros cuando es estrictamente necesario y,
en esos casos, hay que asegurarse de secar completamente al perro para que no se enferme (son perros muy susceptibles al frío).

Historia del pequeño lebrel italiano

Ésta fue una de las primeras razas en ser criadas para acompañar a los seres humanos.
Se encontraron registros de perros de este tipo, sin duda ancestros de los actuales lebreles italianos, ya en el antiguo Egipto.

Según se piensa, fueron los fenicios quienes trasladaron a los ancestros del lebrel italiano desde Egipto hasta Roma en el siglo V A.C.
En el trayecto, estos perros fueron apreciados por los griegos, tal como atestiguan inscripciones en vasijas y jarrones de la Grecia de entonces.

El mayor desarrollo de la raza se produjo durante el Renacimiento, siglo XVI, en los estados que hoy conforman la actual Italia,
donde el pequeño lebrel italiano se convirtió en uno de los perros preferidos por los nobles.
Muchos pintores famosos de la época retrataron a este diminuto galgo,
atestiguando la importancia de tan pequeño perro para la nobleza europea de entonces.

Hoy en día el lebrel italiano es empleado como perro de compañía y de exposición.